No hay nada peor que admirar a los muertos.
Ellos ya nos admiran en sus tumbas
porque fuimos capaces de aguantar
el aire que ellos no supieron
seguir alimentando.
No hay nada más terrible que adorar a los muertos,
tu pistola en tu nuca,
tus uñas en tu espalda,
todo lo que no fue y no será nunca,
el paraíso terrenal en que no crees
donde te vas ahora, aquí, en este disparo
a encontrarte con ellos.
Wednesday, August 4, 2010
Subscribe to:
Post Comments (Atom)

No comments:
Post a Comment