De ella me gustaría decir
Que allì donde besara nacían golondrinas
- así mi sexo llenándose de alas en cada madrugada-
Que en su voz chapoteaban todos los delfines.
Que el horizonte lo marcaban sus piernas abiertas
y que allí ardieron las puestas de sol
más hermosas de mi vida.
Que su piel estaba llena de lunas
y recorrerla era perder la gravedad.
Que se fue.
Pero en su lado de la cama
siguieron germinando
las flores más imposibles del mundo.
Que allì donde besara nacían golondrinas
- así mi sexo llenándose de alas en cada madrugada-
Que en su voz chapoteaban todos los delfines.
Que el horizonte lo marcaban sus piernas abiertas
y que allí ardieron las puestas de sol
más hermosas de mi vida.
Que su piel estaba llena de lunas
y recorrerla era perder la gravedad.
Que se fue.
Pero en su lado de la cama
siguieron germinando
las flores más imposibles del mundo.

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