He perdido mis ojos para siempre
al empezar a mirarme
a través de los vuestros.
Y, como me he visto a través de vuestros ojos,
he comprendido que no hay salida a la locura
y me he dejado atrapar en ella una vez más.
Y, como me he mirado desde esa forma vuestra de mirarme
me he tenido miedo
y he huído de mí misma.
Y, como me he resignificado desde vuestras palabras,
me he declarado enferma
y he expuesto mi cadáver
a todas las agujas
para que me seden
y me desaparezcan.
Y, porque estaba desde vuestros ojos mirándome de fuera,
ha vuelto a mí esa mirada de ida,
de trastornada,
de loca,
de enferma.
Y, como vosotrxs también, he dejado de creer en mí,
en que pueda salvarme
y he sabido al futuro
como ese lugar negro
donde todo se quiebra más y más
y ya no queda nadie
que ayude a soportarlo.
Y vuestros ojos se han convertido en ese precipicio
desde el que mi cuerpo ha comprendido
que, dado que no queda otra esperanza,
el salto debe ser la única salida.
al empezar a mirarme
a través de los vuestros.
Y, como me he visto a través de vuestros ojos,
he comprendido que no hay salida a la locura
y me he dejado atrapar en ella una vez más.
Y, como me he mirado desde esa forma vuestra de mirarme
me he tenido miedo
y he huído de mí misma.
Y, como me he resignificado desde vuestras palabras,
me he declarado enferma
y he expuesto mi cadáver
a todas las agujas
para que me seden
y me desaparezcan.
Y, porque estaba desde vuestros ojos mirándome de fuera,
ha vuelto a mí esa mirada de ida,
de trastornada,
de loca,
de enferma.
Y, como vosotrxs también, he dejado de creer en mí,
en que pueda salvarme
y he sabido al futuro
como ese lugar negro
donde todo se quiebra más y más
y ya no queda nadie
que ayude a soportarlo.
Y vuestros ojos se han convertido en ese precipicio
desde el que mi cuerpo ha comprendido
que, dado que no queda otra esperanza,
el salto debe ser la única salida.

No comments:
Post a Comment