Y ahora, un año más vieja
me descubro más niña de lo que
me esperaba.
Porque te deseo hasta las uñas
con esas ansias jóvenes y absurdas.
Y me masturbo como se masturban
las niñas de cinco años:
con los ojos y las manos
húmedxs de tanto
recordarte
y con una barbie de última generación
arañándome el punto G con los talones.
Un año menos, otro año más buscando
mucho
y esperando
nada.
Un catálogo nuevo de fracasos.
Hay una niña adulta que te echa de menos.
Correrse sin pensar en ti,
complicado.
No correrse pensando en ti,
imposible.
Pero es mentira y,
sin embargo,
tengo el sexo a la altura
del orgasmo,
y no me importa.
Tengo la mano a la altura
de tu olvido,
es suficiente.
Te echo de menos.
¿De qué contarte?
¿Para qué?
La nostalgia es una perra en celo
que te añora en exceso
13/05/2009
Friday, October 16, 2009
Subscribe to:
Post Comments (Atom)

No comments:
Post a Comment